Una vez que se dieron a conocer los primeros diez puestos del #NBA Rank, el mundo volvió a convertirse en un signo de interrogación: ¿esta es la tabla de valoración definitiva de la cadena deportiva más prestigiosa del mundo?
Cuando se ingresan todos los votos en una licuadora, el resultado final puede ser tan sorprendente como equivocado. El talento como ingrediente ajeno a la receta definitiva, suele entregar conclusiones erróneas, al menos de manera parcial. Los números son fríos y suelen derretirse con el calor de las emociones. El básquetbol es un juego de decisiones, de ventajas y desventajas. De habilidades, pero también de condiciones mentales: de quiebres individuales en el lado A, de trabajo de conjunto en el lado B. Por lo tanto, entregar un ránking con estadísticas de por medio y pretender que sea preciso a los ojos de todos es absurdo y pretencioso.
A mi entender, los números son importantes pero no definitivos. Existen los momentos: no es lo mismo un juego de temporada regular que un segundo de playoffs. No es lo mismo defender la camiseta en los Lakers o el Heat, franquicias en las que hay que sostener el peso del planeta en los hombros como Atlas, que ser figura en un mercado mucho más pequeño. Este ranking pretende medir la condición determinante de los jugadores. Su producción, pero también lo que genera en sus compañeros y despierta en los rivales. Cómo absorbe la presión y cómo la potabiliza para mejorar al resto de los mortales. Será, por condición obligatoria, subjetivo, porque no hay termómetro que mida sensaciones de este tipo.
Ya sabemos lo que piensan las calculadoras. Ahora es momento de entender lo que sienten los corazones.
Mi ranking de determinantes: 1.
Después de lo que hizo James en las pasadas Finales de NBA ante el Thunder, sería una auténtica locura ubicarlo en algún puesto que no sea el principal. Entendió que atacando el aro es un arma de destrucción masiva. Entendió que sin su equipo no es nada y que los trajes de súper héroe sólo existen en las tiendas de disfraces. El Heat ganó el campeonato por jugar en conjunto y LeBron aprendió que el liderazgo -algo que extendió luego a los Juegos Olímpicos- no tiene nada que ver con las cosas que el marketing se esfuerza en vender. Cerebro, músculo y alma unidos en un mismo envase. Concentración absoluta, justamente lo que le faltó en años anteriores. El básquetbol es un deporte solidario por excelencia. Sin sus compañeros, James no sería nada. Sin LeBron, Pat Riley estaría arrodillado en una iglesia esperando por una Lotería de Draft. James modificó mi pensamiento porque dejó de ser un atleta de elite para convertirse en un jugador de elite. Los errores del pasado fueron corregidos en el presente. Y es posible que modifiquen para siempre su futuro.Mi ranking de determinantes: 2.
Todos saben lo que pienso de Kevin Durant: es el jugador indefendible de la Liga por naturaleza. Si lo marca un pequeño, le tira por encima. Si lo marca un grande, le penetra hasta el fondo del aro. No sólo es un anotador puro con un talento asombroso, sino que es un líder por naturaleza. Es determinante porque tiene una fortaleza mental inusual para un jugador de su edad. Cuando se desata la tormenta en Oklahoma, algo que generalmente sucede en los terceros cuartos de acción, los ojos de Durant mantienen el mismo fuego de concentración que en el arranque. Parecería que vive una película diferente, como si abrazara con brazos invisibles a sus compañeros para fortalecerlos en una idea, en una convicción de conjunto. El día que Scott Brooks le coloque un armador natural a su lado, el básquetbol correrá serio riesgo de perder a Durant, porque se aburrirá de ganar. Es la versión posmoderna de Julius Erving, más conocido como el Dr. J.Mi ranking de determinantes: 3.
Este es el momento en el que muchos foristas saltan directamente a la sección de comentarios para descargar su ira. ¿Acaso vieron jugar a Rajon Rondo en la última temporada? El base de los Celtics pasó de agarrarse con uñas y dientes a la marquesina de Big Three a elevarse encima de sus compañeros en las consideraciones. Es el cerebro de la NBA y el alma máter del equipo de Doc Rivers. Su fortaleza mental, su espíritu ganador y su capacidad para explotar lo mejor de cada uno de sus compañeros lo convierten en el tercer hombre más determinante de toda la Liga. Existe primero el básquetbol y después el básquetbol según Rajon Rondo. Nadie maneja los ritmos de un juego como este hombre, quien además de servir de catalizador de estrellas de la talla de Kevin Garnett o Paul Pierce, ha encontrado la manera de sumar triples-dobles en el silencio, como un ladrón de guantes blancos. No confundan el juego con su comportamiento: no estoy pidiendo que lo inviten a los cumpleaños de sus hijos para que anime la fiesta, pero sí deben invitar a sus hijos a verlo jugar. Así aprenderán que el básquetbol es mucho más que atletas saltarines en busca de volcadas espectaculares.Mi ranking de determinantes: 4.
Viejo es el viento y todavía sopla. ¿Cómo vamos a pensar que Kobe Bryant está destinado a un puesto más bajo de este ranking de determinantes? ¿Acaso conocen a alguien que pueda absorber la presión y el reto de comandar al equipo más mediático del mundo con más virtudes que el número 24 angelino? No, no y no. Mente, cuerpo y experiencia son sus atributos de poder. Lo mejor que pudo hacer la directiva es quitarle responsabilidad a Bryant con la firma de Steve Nash. Que Kobe sólo se dedique a anotar y no piense demasiado en el traslado. Mantener el juego de postes le permitirá a Bryant mejorar sus estadísticas con el juego adentro-afuera, porque no necesitará movimientos extravagantes para generar sus tiros. Ya no tiene la plasticidad de sus veinte años, pero sigue siendo el líder de siempre. Rudy Tomjanovich alguna vez dijo: nunca subestimes el corazón de un campeón. Kobe es un ganador por naturaleza. Si la química grupal está en la cantidad adecuada, ajusten sus cinturones y prepárense: Bryant aún tiene más funciones por dar con la camiseta púrpura y dorada.Mi ranking de determinantes: 5.
Nowitzki fue, quizás, el hombre menos valorado de la temporada que pasó. En el ranking de determinantes, este hombre es sin dudas un Top 5. ¿Pueden imaginar lo que sería la franquicia de Mark Cuban sin este jugador? Menos alegría que una despedida de solteros con la familia. Los Mavericks viven y respiran a través de Nowitzki, pese a que la mayoría haya olvidado con rapidez lo que hizo para que Dallas complete el gran éxito de su historia con el campeonato obtenido en 2010-11 ante LeBron James y su Heat. Nowitzki es liderazgo, enfoque y concentración de su equipo. En esta temporada volverá a tener un centro de nivel a su lado, la gran razón del colapso de Dallas en 2011-12. Será un año de adaptación como equipo, pero eso no significa que Nowitzki no sea uno de los hombres más determinantes de la NBA. Si está bien, que tiemble el resto. Estamos hablando de uno de los mejores jugadores internacionales de la historia.Mi ranking de determinantes: 6.
CP3 ya pasó su año de adaptación en los Clippers. No sólo fue adaptación de él sino también de la franquicia y sus compañeros a su juego. El super ratón de los Clippers aún tiene que encontrar la química ideal con los internos para que su juego vuelva a ser el show que alguna vez vimos en los Hornets. Más allá de algún tema puntual, nadie puede dudar de lo determinante que es Paul en un equipo. Su sola presencia convierte a cualquier conjunto en una escena montada de Alicia en el País de las Maravillas: todo puede pasar y lo que suceda, será extravagante y vistoso. Paul es el Profesor X: más allá de su físico, todo lo controla con su mente, hasta los detalles más insignificantes. Los Clippers serán protagonistas por lo que haga este hombre. Es el catalizador perfecto: si los demás están bien, él se convierte en un jugador mucho mejor.Mi ranking de determinantes: 7.
Es el único jugador del Top Ten que no pertenece a un equipo de elite, pero este puede ser el año en el que los Brooklyn Nets giren el trompo de los pronósticos. La sola presencia de Williams lo convierte en determinante: es un base maravilloso, de excelente defensa, capacidad asistidora y poderío ofensivo. No estaría mal considerarlo el armador más completo de la NBA, pero aquí no medimos talento, medimos influencia en el conjunto global. Y en ese apartado, D-Will está cabeza a cabeza con los mejores de la Liga. Juega con un termómetro bajo el brazo, porque su temperatura nunca sube más de lo necesario. Se desenvuelve a velocidad crucero y en ese ritmo resuelve todo con maestría. Juega bien en serie regular pero brilla en los playoffs. Siempre. Mikhael Prokhorov dijo que su objetivo es ganar un título con los Nets en los próximos tres años. En esa misión, Williams es la piedra angular. Lo siento Mark Cuban: por ahora, tu intención de verlo en los Mavericks, no pasa del sueño.Mi ranking de determinantes: 8.
A los 35 años sigue siendo el alma de los San Antonio Spurs, que se niegan a perder protagonismo en la Liga. Desde hace más de un lustro, los analistas estadounidenses se esmeran en decir que esta franquicia -y por decantación el Big Three- está acabado, pero sin embargo los alumnos de Gregg Popovich se encargan de demostrar una y otra vez que están equivocados. Manu no tiene la juventud y el poderío físico de Kevin Durant o LeBron James, pero en materia de determinación no existe ningún jugador que pueda equiparar al escolta argentino. Convencimiento, actitud y talento en un mismo envase. Su valor se demostró por ausencia: cuando estuvo lesionado en 2010-11 -es cierto, jugó, pero ese codo lo tenía a mal traer- los Spurs pagaron con una eliminación en primera ronda de playoffs. Cuando estuvo a pleno, un año después, cayeron con lo justo ante el Thunder en Finales del Oeste, en una serie electrizante. Ginóbili es determinante por su influencia, por lo que contagia en sus compañeros y en el público. Es sabor latino para darle color a la escala de grises de la camiseta de San Antonio. Ya sé lo que dirán: que este es el año en el que Manu y este equipo bajarán los brazos. Que ya está, que las cosas tienen un punto final. La respuesta es simple: ¿no aprendieron todavía de qué va este asunto? Una y otra vez, el mundo ha vivido equivocado.Mi ranking de determinantes: 9.
Yo sólo quiero la verdad y nada más que la verdad. Rondo es el cerebro, Kevin Garnett la fuerza y Paul Pierce el corazón de los Celtics. Nadie debería meterse con los sentimientos, pero Pierce es el maestro de las emociones en la ciudad de Boston. Es curioso lo que pasa con él, pero parecería que hiberna en la temporada regular para salir de la cueva y hacer su trabajo en los playoffs. Juega a un ritmo cansino, lento, pero es un verdadero asesino en los momentos justos de un partido. Si un partido tiene 48 minutos, el reloj de Pierce empieza a correr en los 120 segundos finales. Pocos jugadores han sido más determinantes que Pierce a lo largo de su carrera, y aún queda mucho básquetbol en sus venas. ¿Imaginan a los Celtics sin Pierce? Algún día llegará ese día. Y será en ese preciso momento cuando todos entiendan lo que significa y significó este hombre para la franquicia verde.Mi ranking de determinantes: 10.
¿No debería estar más arriba en las consideraciones? Definitivamente no. Al menos en su etapa en los Lakers, en la que será un jugador importante pero no el único eje de acción del equipo de Mike Brown, como sucedía en el Magic a las órdenes de Stan Van Gundy. Howard ha sido determinante y dominante en sus años de Orlando, pero últimamente ha hablado mucho más de lo que ha jugado. Por lo tanto, sigue siendo referente, pero para ser claros, está en carpeta de observación. Centro de atención por excelencia, Howard se recupera de una lesión que lo marginaría de los primeros juegos de temporada con los Lakers. La gran pregunta es: ¿Pau Gasol o Howard como primera opción en la pintura? Esa es la misma pregunta que se hace el cuerpo técnico en estos momentos. Habrá que ver cómo se desenvuelve DH12 en un equipo con varias opciones de anotación. Esa es la razón por la que figura debajo de lo esperado en el Top 10 de jugadores determinantes.
¿Cómo quedó mi lista de jugadores determinantes en función del nbarank? A continuación, la tabla de los elegidos.






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