lunes, 23 de abril de 2012

Livan Hernandez esta con mucho que dar todavía

(EP)
PHOENIX - Cuando se trata de Liván Hernández, hay una palabra que lo dice todo a la hora de analizar la carrera del cubano en Grandes Ligas: Durabilidad.
De 1996 al 2011, el derecho hizo 474 aperturas cada cinco días, racha que terminó en septiembre del año pasado no por lesión, sino porque los Nacionales de Washington querían observar más a sus lanzadores jóvenes en el montículo.
Hernández tuvo 13 temporadas seguidas de 30 aperturas o más entre 1998 y el 2010. Y por supuesto, hubiesen sido 14 consecutivas de no ser por la decisión de los capitalinos de sacarlo de la rotación al final del 2011, año que "solamente" inició 29 juegos.
Sin embargo, después de esas 474 aperturas, 3121.2 innings lanzados, 174 victorias y más de 50,000 lanzamientos, de repente a Hernández se le pidió que se convirtiera en relevista durante los entrenamientos del 2012, cuando pasó de ser abridor en Houston a integrar el bullpen de Atlanta.
"Es cuestión de acostumbrarse, como todo", le dijo Hernández a LasMayores.com durante la recién concluida serie entre los Bravos y los Diamondbacks en el Chase Field de Arizona. "A mí me gusta ser abridor, pero hay que ayudar y contribuir con lo que se pueda hacer."
Aunque Hernández expresa claramente que quisiera ser abridor, ha asumido su nuevo rol con buena actitud, con tal de seguir su carrera como lanzador.
"Siempre mi preferencia es ser abridor porque eso es lo que he sido toda mi vida y es lo que me gusta", dijo al respecto. "Todavía puedo pitchar, todavía puedo ganar juegos, pero hay que hacer lo que hay ahora.
"Me siento contento con el trabajo que estoy haciendo y eso es lo importante", continuó. "Uno lo (toma) año por año, y estoy haciendo esto. Si tengo que abrir un juego algún día lo abro, pero estoy bien."
Todo el mundo recuerda lo curioso que fue el paso del cubano de los Astros a los Bravos. Estando Liván y el equipo Houston en Lake Buena Vista-sede de los entrenamientos de los Bravos-para un juego de escuadra dividida ante Atlanta, Hernández recibió la noticia sorpresiva de que había sido dejado en libertad por los Astros. Ese mismo día, el 30 de marzo, el derecho fue contactado por los Bravos y su gerente general Frank Wren-quien conoce al cubano desde los tiempos de ambos con los Marlins-y simplemente pasó de un clubhouse al otro al aceptar un contrato de Grandes Ligas con Atlanta.
"Fue bastante difícil", recordó Hernández. "Todo el mundo quedó sorprendido, porque ya habían dicho que yo iba a ser el cuarto abridor de Houston. Son cosas que pasan en el béisbol, son decisiones que a veces no son las mejores decisiones que toman, pero uno tiene que aceptarlo."
La firma con los Bravos implicó también un cambio de rol para Hernández, cuya única presentación como relevista en Grandes Ligas había sido su mismo debut en la Gran Carpa en 1996 con la Florida.
Hasta ahora ha habido resultados mixtos para el cubano en el relevo largo. En 7.2 entradas, ha permitido cuatro carreras limpias (4.70 de efectividad). Ha concedido anotaciones en cada una de sus últimas tres presentaciones.
Sin embargo, el manager de los Bravos, el también cubano Fredi González, ve mucho valor en lo que puede traer Hernández.
"Se ha portado muy bien", dijo González, quien al igual que Wren y el coach de la banca de Atlanta, el cubano Carlos Tosca, conoce muy bien a Hernández desde hace muchos años. "Quiere lanzar; es un hombre de béisbol.
"Nos puede ayudar como relevista largo y, si estamos en una de esas situaciones con demora de juego por lluvia, lo puedo dejar que lance cinco o seis innings."

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